Las diferencias entre el infarto en el hombre y la mujer.
- Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principal causas de muerte en el mundo y en Chile. Aunque el dolor en el pecho es la señal más conocida, las mujeres pueden presentar manifestaciones menos evidentes.
Cada año, las enfermedades cardiovasculares provocan cerca de 20,5 millones de muertes en el mundo, según la Federación Mundial del Corazón, consolidándose como la principal causa de fallecimiento a nivel global. En Chile, de acuerdo con cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), estas enfermedades también lideran las causas de muerte, siendo el infarto agudo al miocardio una de las más frecuentes.
Pese a ello, muchas personas aún desconocen que los síntomas de un infarto pueden variar entre hombres y mujeres. Esta diferencia puede llevar a subestimar las señales de alerta, retrasar la consulta médica y disminuir las posibilidades de recibir un tratamiento oportuno.
El Dr. Martín Rojas, cardiólogo del Centro de Enfermedades Cardiovasculares de Clínica Universidad de los Andes, explica que en los hombres el cuadro suele manifestarse con síntomas más característicos. «El dolor u opresión intensa en el centro del pecho es el signo más frecuente. Puede irradiarse hacia el brazo izquierdo, ambos brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda, y suele acompañarse de sudor frío, dificultad para respirar, náuseas o una sensación inminente de gravedad».
El especialista recalca que este dolor generalmente dura más de 15 a 20 minutos, no mejora con el reposo y requiere atención médica inmediata. «Ante la sospecha de un infarto no se debe esperar a que los síntomas desaparezcan. Cada minuto que pasa aumenta el daño del músculo cardíaco», enfatiza.
En las mujeres, en tanto, el escenario puede ser distinto. Si bien también pueden experimentar dolor en el pecho, es más frecuente que aparezcan síntomas menos específicos, lo que incluso puede hacer pensar en problemas digestivos, musculares o cuadros de ansiedad.
La Dra. Cindy Goldberg, cardióloga del Centro de Enfermedades Cardiovasculares de Clínica Universidad de los Andes, señala que «muchas pacientes consultan por una fatiga intensa e inexplicable, falta de aire, náuseas, vómitos, mareos o molestias en la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte alta del abdomen, sin presentar el dolor torácico intenso que habitualmente se asocia a un infarto».
Esta presentación más atípica puede dificultar el reconocimiento del problema tanto por parte de las pacientes como de su entorno. Por eso es importante no minimizar síntomas que aparecen de forma brusca y que son distintos a lo habitual, especialmente si existen factores de riesgo cardiovascular.
Factores de riesgo que no distinguen sexo
Aunque existen diferencias en la forma en que se manifiesta un infarto, los principales factores de riesgo son similares para hombres y mujeres. Entre ellos destacan la hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad, sedentarismo y antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
A ellos se suman algunos factores propios de la salud femenina, como ciertas complicaciones durante el embarazo, por ejemplo, la preeclampsia y diabetes gestacional, o la menopausia, etapa en la que disminuye la protección cardiovascular asociada a las hormonas femeninas.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta. Controlar los factores de riesgo, realizar chequeos médicos periódicos y conocer cómo se manifiesta un infarto tanto en hombres como en mujeres permite actuar a tiempo y proteger la salud del corazón.

